En las últimas semanas he tenido la suerte de leer un libro realmente extraordinario: “Power of 2” de los autores norteamericanos Rodd Wagner y Gale Muller. Realmente me ha encantado. Está escrito para ayudar a las personas a sacar el máximo rendimiento de las asociaciones (partnership) tanto a nivel profesional como en la vida personal.

El libro empieza reflexionando sobre la importancia que tienen las asociaciones, el trabajo en equipos de 2 personas. Relatan como muchos de los retos y de los grandes avances de la humanidad han sido desarrollados por equipos de 2. Por ejemplo, la primera ascensión al monte Everest entre Sir Edmund Hillary y Tenzing Norway. O la increíble conexión entre los jugadores de la NBA Karl Malone y John Stockton, entre Michael Eisner y Frank Wells en The Walt Disney Company, o entre Bill Gates y Paul Allen en Microsoft. Además, Rich Karlgard (editor de la revista Forbes) afirma que “la gran mayoría de las grandes startups de los últimos años empezaron siendo equipos de 2 personas”.

¿A qué se debe que algunas parejas, algunas asociaciones consiguen grandes éxitos mientras que otras fracasan estrepitosamente? Wagner y Muller, apoyándose en las investigaciones de la empresa norteamericana Gallup, han descubierto los 8 elementos que las grandes asociaciones tienen en común. Son los siguientes:

  • Fortalezas complementarias: todas las personas tenemos debilidades que suponen obstáculos para lograr nuestros objetivos. Suele ser muy interesante poder asociarte con alguien que complemente tus debilidades con sus fortalezas y viceversa.
  • Una misión común: se trata de un elemento tan obvio que muchas veces se obvia. En muchos casos, las asociaciones fracasan por la falta de tener un objetivo o una misión común.
  • Juego limpio: la justicia, el juego limpio y la honestidad son elementos indispensables para conseguir grandes resultados en equipos de 2.
  • Confianza: trabajar con alguien supone asumir algunos riesgos. Y las personas no vamos a dar nuestro máximo rendimiento si no confiamos que nuestra pareja también ofrecerá el máximo. La confianza resulta imprescindible para conseguir asociaciones poderosas; sin ella, es más fácil trabajar solo.
  • Aceptación: las personas somos diferentes, tenemos puntos de vista muy diferentes en muchos casos. Por lo tanto, es muy probable que al trabajar en equipos de 2 aparezcan discrepancias y algunos roces que pueden llevar a conflictos. Para evitarlo, cada persona debe aceptar las peculiaridades de la otra parte.
  • Perdón: las personas no somos perfectas y en consecuencia vamos a cometer errores. La capacidad de perdonar errores resulta un elemento imprescindible para poder tener asociaciones poderosas.
  • Comunicación: tanto en equipos como en parejas comunicar bien resulta realmente decisivo. La buena comunicación previene errores y malentendidos. Aumenta la confianza en la otra persona y mejora la sincronización en las tareas de los 2 miembros de la asociación.
  • Ausencia de egoísmo: algunas personas buscan asociarse con alguien con objetivos egoístas para conseguir objetivos que les resultarían imposibles de conseguir de forma individual. Las parejas que se preocupan tanto o más por la satisfacción de su compañero que por su propia satisfacción suelen conseguir mejores resultados y de forma más duradera.

Así que, si quieres conseguir grandes resultados formando asociaciones poderosas con otra persona, ya sabes qué debes hacer. Porque, como dice un conocido proverbio africano, “si quieres ir rápido ve solo; si quieres llegar lejos ve acompañado”.