En los últimos días, con la crisis del coronavirus en un momento álgido ha aparecido en escena el trabajo remoto. Algunas empresas y profesionales están apostando por esta vía de trabajo ante la imposibilidad de desplazarse al lugar habitual de trabajo o ante los riesgos de contagio que pueden existir. Ahora bien, ¿el trabajo en remoto es efectivo? Los estudios científicos desarrollados por la consultora norteamericana Gallup demuestran que el trabajo remoto no sólo mejora los resultados, sino que además aumenta la satisfacción del empleado, aumenta el employee branding y es también una de las acciones más deseadas por los trabajadores con más talento.

Los niveles de trabajo remoto están creciendo notablemente en los últimos años. No obstante, todavía están en niveles bajos en general. Es una tendencia general que irá incrementando en los próximos años y posiblemente se acelerará su crecimiento con esta crisis del coronavirus. Según las investigaciones realizadas por Gallup, el 54% de los profesionales afirman que dejarían su puesto de trabajo actual por otro trabajo que ofrezca mayor flexibilidad horaria.

Contar con empleados comprometidos con la empresa resulta fundamental para conseguir mejores resultados empresariales. Las empresas con altos niveles de compromiso por parte de los trabajadores tienen un 41% menos de absentismo, un 40% menos de errores en la producción y un 21% mayor rentabilidad. La flexibilidad laboral se ha demostrado afecta muy positivamente al compromiso de los trabajadores. De hecho, la apuesta por combinar trabajo presencial permitiendo el contacto con otros trabajadores junto con la flexibilidad de trabajar también en remoto, ofrece los niveles más altos de compromiso por parte de los trabajadores.

El trabajo en remoto también tiene aspectos muy positivos en otros ámbitos, a parte del estrictamente empresarial. Por ejemplo, a nivel de medio ambiente, puede mejorar los niveles de contaminación al ahorrarse desplazamientos. En un momento donde la preocupación por la conservación de nuestro planeta va al alza, el teletrabajo puede aportar beneficios interesantes en este ámbito.

También puede ayudar en el reto conocido como “la España vaciada”. Es decir, en la medida que el trabajo remoto vaya creciendo, fomentará que cada vez más personas puedan vivir en zonas rurales o en zonas menos habitadas. Con lo que de esta forma mejoraremos el reto, que como país tenemos, de frenar el crecimiento desmedido de las grandes urbes y potenciar las zonas menos habitadas. Para ello resultará imprescindible una apuesta tecnológica que facilite el teletrabajo desde cualquier lugar de España.

Pero, sobre todo, la gran mejora que aportará el trabajo remoto es el aumento en la calidad de vida de muchos trabajadores. Muchos profesionales pierden varias horas al día en desplazarse al puesto de trabajo y volver. A parte del coste económico que estos desplazamientos conllevan, el coste en tiempo y en calidad de vida es muy grande. Si a amplias jornadas laborales le sumas el tiempo dedicado a los desplazamientos, muchas personas dedican prácticamente la mitad de su tiempo a tareas profesionales, lo que es una barbaridad. Además, muchos trabajadores se ven obligados a vivir en ciudades grandes, para estar relativamente cerca de sus puestos de trabajo. En muchas ocasiones con alquileres francamente elevados lo que les dificulta que puedan tener calidad de vida.

En definitiva, apostar cada vez más por el teletrabajo será muy beneficioso para la empresa y para el trabajador. Una tendencia que ha venido para quedarse y que, con la crisis del coronavirus, no hará más que incrementarse. Porque como dice Jason Fried, autor norteamericano, “uno de los beneficios secretos del trabajo remoto es que es el propio trabajo lo que se va a juzgar para medir el desempeño del trabajador”.