Supongo conoces a Tony Robbins. Es posiblemente el mejor coach del mundo. Ha asesorado a gente muy potente (deportistas de élite, directivos de las mejores compañías, actores e incluso a presidentes de los Estados Unidos). Gestiona más de 100 empresas, factura más de 9.000 millones de dólares al año y, a sus 66 años, sigue llenando estadios con la energía de un adolescente. Algo debe de saber sobre cómo gestionar las etapas vitales.
Según él, la vida se divide en ESTACIONES DE 20 AÑOS (aproximadamente):
- Primavera (0-21 años): La estación del aprendizaje y el cuidado. Todo florece y casi todo sale bien porque estás protegido.
- Verano (22-42 años): La estación de la prueba. Trabajo duro, sol abrasador y la fábula de la hormiga y la cigarra en su máximo esplendor. Aquí es donde sudas para encontrar tu camino.
Pero, A PARTIR DE LOS 42 AÑOS, ENTRAMOS EN EL OTOÑO. Y ojo, porque aquí es donde la mayoría se equivoca de mapa. Seguramente, si estás leyendo este post estás en tu «otoño» profesional o cerca de estarlo.
Si hiciste los deberes en verano, el otoño no es el principio del fin; ES EL MOMENTO DE LA MÁXIMA EFICIENCIA. ES ESA ETAPA DONDE, CON MUCHO MENOS ESFUERZO, PUEDES LOGRAR UN IMPACTO MUCHO MAYOR QUE CUANDO ERAS MÁS JOVEN.
¿POR QUÉ?
Porque ahora:
- Reconoces patrones: Ya no vas a ciegas; sabes por dónde viene el golpe antes de que ocurra.
- Eres estratégico: Sabes que el esfuerzo bruto no gana batallas, la inteligencia sí.
- Eres más elegante: Hay un magnetismo en quien sabe quién es y qué hace.
El «otoño» es la etapa en la que, estadísticamente, la mayoría gana más dinero. Pero hay una trampa.Para triunfar en este otoño vital, debes reconocer un patrón fundamental: toda tu trayectoria no es una lista de empleos, es un activo.
TIENES DOS OPCIONES:
- SEGUIR CREYENDO QUE TU VALOR SE REDUCE A TU CURRÍCULUM. Seguirás dependiendo de estructuras ajenas o de un negocio que te absorbe la vida, haciendo cosas que ya no te llenan.
- CAPITALIZAR TU CONOCIMIENTO. Convertir tu experiencia en una marca personal sólida que trascienda la empresa para la que trabajas. Crear algo que dependa de tu criterio, no de tus horas de silla.
DE CÓMO GESTIONES ESTE ACTIVO AHORA DEPENDERÁ TU INVIERNO (62-82 años), esa etapa de liderazgo real donde ya no necesitas validación externa porque tú eres el referente.
Como consultor y formador observo a diario a profesionales increíbles, con grandes trayectorias, que están sentados sobre una mina de oro y no lo saben. Creen que «ya es tarde» cuando, en realidad, están en la estación perfecta para brillar.
En nuestro «otoño» profesional es cuando más y mejor podemos enfocar nuestra vida. Quizás hasta ahora no sabías cómo unir los puntos. Ya no tienes esa excusa.
«El otoño profesional no es el fin del camino, sino el momento de recoger la cosecha de tus esfuerzos.»
¿Sientes que estás aprovechando tu «otoño» profesional o sigues trabajando como si fuera verano?