En el mundo del liderazgo, muchas veces la calma y la tranquilidad están infravaloradas. Parece que los líderes estresados y que trabajan al máximo consiguen grandes resultados. Y no es así. Hoy quiero hablarte de una capacidad que imprescindible para liderar con éxito: LA CALMA.
Existen estudios que demuestran que el 92% de los profesionales de alto rendimiento son expertos en gestionar sus emociones ante el estrés para mantener el control. La pregunta no es si tendrás estrés (porque lo tendrás), sino cómo evitarás que ese estrés se convierta en una condena para tu liderazgo y tu salud.
EL ESTRÉS: UN ALIADO QUE NO PUEDE QUEDARSE A DORMIR
EL ESTRÉS NO ES EL ENEMIGO; LA PROLONGACIÓN DE ESTE SÍ LO ES. De hecho, el rendimiento alcanza su pico bajo niveles moderados de activación. Un poco de presión ayuda al cerebro a generar nuevas células que mejoran la memoria. El problema surge cuando el estrés deja de ser intermitente y se vuelve crónico, causando degeneración en las áreas del cerebro responsables del autocontrol.
La mayor parte de tu estrés es subjetivo y está bajo tu control. Los mejores profesionales no tienen menos problemas; tienen mejores estrategias. AQUÍ TIENES LAS 10 ESTRATEGIAS MAESTRAS PARA LIDERAR CON CALMA:
1. PRACTICA LA GRATITUD ACTIVA. No es solo cuestión de ser «amable». Contemplar aquello por lo que estás agradecido reduce el cortisol (la hormona del estrés) en un 23%. Las personas que cultivan la gratitud diaria mejoran su energía y bienestar físico de forma inmediata.
2. DESTIERRA EL «¿Y SI…?» Esta pregunta es gasolina para la ansiedad. Cuanto más tiempo pases imaginando escenarios catastróficos, menos tiempo dedicarás a tomar las acciones que realmente te calmarían.
3. ENTRENA EL OPTIMISMO CONSCIENTE. El cerebro tiende a dirigirse hacia lo negativo. Debes forzarlo a seleccionar algo positivo en lo que enfocarse, por pequeño que sea. Si el día es terrible, piensa en algo bueno de ayer o de la semana pasada.
4. DESCONECTA DE VERDAD. Estar disponible 24/7 te expone a un bombardeo constante de estresores. Forzarte a estar offline y apagar el móvil le da a tu cuerpo el respiro que necesita. Empieza por bloques pequeños los fines de semana hasta que tus colaboradores se acostumbren a tus tiempos de recarga.
5. VIGILA TU DOSIS DE CAFEÍNA. La cafeína dispara la adrenalina, la fuente de la respuesta de «lucha o huida». Esto es útil ante una amenaza física, pero nefasto para responder a un correo electrónico complicado. La cafeína anula el pensamiento racional en favor de una reacción impulsiva.
6. DUERME COMO UN PROFESIONAL. Al dormir, tu cerebro se recarga y procesa los recuerdos del día. La falta de sueño eleva los niveles de cortisol por sí sola, incluso sin factores externos. El sueño no es tiempo perdido; es el combustible de tu autocontrol.
7. REDUCE EL DIÁLOGO INTERNO NEGATIVO. La mayoría de nuestros pensamientos negativos son solo eso: pensamientos, no hechos. Cuando te sorprendas creyendo en tu voz interior pesimista, detente y escríbelo. Al verlo sobre el papel, perderá el impulso negativo y podrás evaluar su veracidad de forma racional.
8. REENCUADRA TU PERSPECTIVA. No puedes controlar el tráfico o a un jefe difícil, pero sí tu respuesta. Si sientes que «todo va mal», haz una lista de lo que realmente no funciona. Verás que el alcance de los problemas suele ser mucho más limitado de lo que percibes inicialmente.
9. RESPIRA (LITERALMENTE). Es la forma más sencilla de hacer que el estrés sea intermitente. Cuando te sientas desbordado, dedica un par de minutos a sentarte y enfocarte exclusivamente en tu respiración. Si te distraes (que pasará), vuelve a contar cada inhalación y exhalación hasta 20.
10. APÓYATE EN TU SISTEMA DE SOPORTE. Intentar hacerlo todo solo es ineficiente. Reconoce tus debilidades y pide ayuda. A veces, simplemente hablar de tus preocupaciones con alguien de confianza aporta una perspectiva fresca que tú, por tu implicación emocional, no puedes ver.
Tu liderazgo depende en buena medida de cómo decides actuar bajo presión. Dominar estas estrategias no solo fortalecerá tu inteligencia emocional, sino que evitará que los malos hábitos detengan tu carrera profesional.
Por que como decía Albert Einstein
«El líder es aquel que, a partir del desorden, trae simplicidad. De la discordia, armonía. Y de la dificultad, oportunidad».