Eudaimonia; plenitud profesional

Eudaimonia es un término que procede del griego. Suele traducirse como felicidad o bienestar, pero su definición más exacta sería “florecimiento humano” o “prosperidad”. Etimológicamente es la suma de las palabras “eu” (que significa bueno) y “daimon” (que significa espíritu). Proviene de la época griega de Aristóteles, cuando se utilizaba este término para definir el mayor bienestar humano.

Eudaimonia es también un concepto que se aplica al ámbito profesional. Se puede explicar como la sensación que tiene una persona cuando está volcada en una actividad profesional, se entrega al máximo y es capaz de recoger el fruto de este trabajo en forma de prestigio, dinero, felicidad, reconocimiento… Psicólogos norteamericanos traducen este concepto como “florecer” o florecimiento. Se trata de una sensación realmente increíble que, no sólo hace que la persona se siente muy bien consigo misma, que sea feliz, sino también que aporte mucho valor a la empresa para la que trabaja, a sus clientes… Es decir, podemos describir este concepto como una sensación de plenitud en el ámbito profesional, que te hace muy feliz y además te permite aportar valor a los demás y contagiarles de esta felicidad.

A mi entender, para que alguien pueda experimentar Eudaimonia, su reto profesional debe estar alineado con 3 elementos:

  • Talentos: los talentos son las potencialidades que una persona tiene para desarrollar efectivamente una actividad. Todos tenemos diferentes talentos (afortunadamente). Para gozar plenamente con alguna actividad profesional, ésta debe estar alineada totalmente con nuestros talentos. Resulta muy difícil, por no decir imposible, disfrutar y aportar mucho valor si alguien no tiene talento para desarrollar esta actividad. Como decía el gurú del management Peter Druckerla mayoría de las personas creen saber en qué son realmente buenos; habitualmente se equivocan”. Y también añadía “las personas solo pueden ofrecer un gran rendimiento si se apoyan en sus fortalezas”.
  • Motivaciones: las motivaciones son otro elemento imprescindible. Etimológicamente significa causas que ocasionen movimiento. Por lo tanto, es imposible experimentar Eudaimonia si alguien no está totalmente motivado por la actividad que debe realizar. Suele correlacionar positivamente con los talentos, es decir, nos suelen motivar más las actividades que se nos dan bien, pero no siempre es así. Es totalmente necesario que alguien esté muy motivado por la actividad profesional que debe desarrollar para conseguir un gran rendimiento.
  • Valores: Lamentablemente uno de los aspectos a los que menos atención se le ha prestado en el entorno profesional. Los valores son aquellas cosas que para alguien son valiosas, son importantes. Todos, personas y organizaciones tenemos valores. Para que realmente alguien pueda gozar en su actividad profesional y ofrecer un gran rendimiento es muy importante que los valores de la persona en cuestión estén alineados con los de la organización. Si no es así, la capacidad de disfrutar en el reto planteado y el rendimiento ofrecido serán mucho menores.

Así que si quieres vivir este florecimiento humano, esta felicidad y prosperidad, investiga y descubre cuales son tus talentos, tus motivaciones y tus valores. Y cuando los tengas claros, busca un reto profesional que se alinee con ellos.

Como decía la filósofa alemana Hannah Arendt, “El fin último de los actos humanos es Eudaimonia; felicidad en el sentido de vivir bien, lo que todas las personas desean; todos los actos humanos van dirigidos a este fin”.